¿Sabías que…

….  de acuerdo con la leyenda romana el jabón fue descubierto por un grupo de mujeres que lavaba su ropa en el rio a orillas del monte Sapo?

En este monte se realizaban sacrificios de animales y los restos de la grasa de dichos animales se mezclaban con ceniza y otros restos vegetales que al llover eran arrastrados monte abajo.  Las lavanderas notaron sus propiedades  para limpiar tanto sus manos como la ropa.

También Galeano, médico romano,  dejó constancia sobre la utilización del jabón como medio curativo, para el lavado de las ropas y para la higiene personal.  Percibió los efectos curativos que el jabón tenía en las enfermedades de la piel.

Esta práctica decayó a finales de la Edad Media,  con la expansión de la peste negra y con ella de la creencia de que el agua y la humedad propagaban la enfermedad, nada más lejos de la realidad, contribuyendo la falta de higiene a su expansión.

La fabricación del jabón se realizaba de forma reducida y prácticamente artesanal hasta bien entrado el siglo XVIII cuando se desarrollaron nuevas técnicas que dieron lugar a un jabón más puro, expandiéndose al mismo tiempo la conciencia de la importancia de la higiene. En esta misma época, se desarrollaron fórmulas para la obtención de sosa a base de sal común.

No obstante, el principal impulso que recibió tanto la fabricación del jabón como su uso fue el descubrimiento por parte de Louis Pasteur (1822-1895) de que el aseo personal  reducía el desarrollo de enfermedades. Es a partir de aquí, cuando comenzó a implantarse de forma generalizada la cultura de la higiene y la importancia de la misma. Ello implicó un incremento considerable tanto en la frecuencia del aseo como en la utilización del jabón durante el mismo.

Los descubrimientos científicos y el desarrollo de la energía, propiciaron un desarrollo considerable de la manufactura del jabón, popularizándolo y  acercándolo al poder adquisitivo de las clases bajas. De la misma manera, se desarrollaron jabones más suaves para el baño y el aseo personal y otros para su utilización para las lavadoras de ropa de la época.

Es en Alemania, en la segunda década del siglo XX, donde se desarrollan los primeros detergentes, aunque no experimentaron un desarrollo considerable hasta la Segunda Guerra Mundial. La escasez  de grasas animales y vegetales empujó a la utilización de otros ingredientes químicos  más económicos y fáciles de utilizar.

Ya en la segunda mitad del siglo XX el jabón fue sustituido por detergentes sintéticos, los cuales funcionaban muy bien porque eliminaban las manchas de forma eficaz, extendiéndose rápidamente en todos los hogares, sustituyendo progresivamente a las pastillas de jabón. Durante este periodo y hasta día de hoy, se continuaron desarrollando distintos productos químicos de limpieza como los polvos para lavadoras automáticas, los detergentes con blanqueador, los suavizantes y un sin fin de productos de uso diario que respondían a las necesidades crecientes de los consumidores.

LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO IMPACTO, S.L. nace en 1.978 con el objetivo de satisfacer las crecientes necesidades empresariales en materia de prestación de servicios de limpieza y mantenimiento integral. A partir de ese momento comienza una etapa de crecimiento continuado que le ha llevado a convertirse en una de las principales empresas de limpieza en Bilbao. Actualmente realiza trabajos de limpieza de oficinas y limpieza industrial entre otros, caracterizándose por prestar un servicio profesional y especializado orientado a las necesidades de cada cliente.